8/8/13

MOVIMIENTO ORGÁNICO


 El MOVIMIENTO ORGÁNICO

Extracto del libro EXPRESIÓN CORPORAL - ARTE DEL MOVIMIENTO - Mercedes Ridocci

Ya hemos apuntado en la introducción, que abrimos cada sesión de Expresión Corporal con el Movimiento Orgánico[1]. A través de él nos vamos sensibilizando y adentrando en el proceso del tema concreto elegido para la expresión. En relación a este tema así enfocaremos el Movimiento Orgánico, de modo que nos vaya preparando sensorial, física, mental y energéticamente hacia el objetivo último. Aunque todos los aspectos estén siempre presentes daremos el protagonismo a aquellos que creamos más convenientes en relación con el objetivo expresivo ideado, pero siguiendo un adecuado proceso iremos día a día adquiriendo más experiencias y recursos para el desarrollo de la creatividad y de la comunicación. Cada día llegamos a una etapa de ese camino; cada día encontramos nuevos caminos que nacen del anterior; cada día obtendremos nuevos encuentros.

Aunque todo esté interrelacionado podemos establecer órdenes de búsqueda y prioridad.
Podemos descubrir que nuestro cuerpo tiene la capacidad de tensarse y distenderse. Esta capacidad la tienen todas y cada una de las partes del cuerpo. En esa capacidad radica la elasticidad muscular, más concretamente localizada en el tono. 
Más adelante llegaremos a sentir que esa cualidad la podemos experimentar por actos diversos e incluso contrarios: por contracción o por estiramiento y también por rotación o por levantamiento de una parte del cuerpo.
El resultado de la tensión puede ser variada: dureza, rigidez, fuerza, encogimiento, pero también sus contrarios, extensión, amplitud, flexibilidad. Mientras que por su parte, el significado de la distensión puede asociarse a la blandura, al abandono, a la pesadez o la liviandad, a la caída. Estos son ya muchos descubrimientos a los que se irá llegando poco a poco. 

Iremos descubriendo también que la tensión muscular provocada en cualquier parte del cuerpo (sobre todo por el centro del cuerpo –la pelvis-) se transmite sucesiva y progresivamente hacia la periferia, lo que conlleva una movilización en esas direcciones. A través de los huesos y las articulaciones, los músculos se engarzan unos a otros, de ahí que la tensión provocada en un grupo muscular sea recibida por los que le continúan, siempre y cuando éstos estén receptivos y no bloqueen la sucesión. A esta transmisión la denominamos de varias formas, la más común es: pasaje de energía.
 El pasaje de energía por tanto conlleva los recorridos del movimiento dentro del cuerpo y son la manifestación de su vitalidad, de que está disponible para recibir los impulsos, de que estos puedan recorrer los caminos óseos – musculares – articulares, sin trabas ni bloqueos, para  proyectarse después al exterior. Es el principio del dar y recibir, la esencia de la comunicación.

Trabajaremos la activación de los centros energéticos: la pelvis y el cinturón escapular, ya que estas son las zonas principales que impulsan el movimiento.
 Desde ellos se producen ondas energéticas de movimiento hacia los pies y la cabeza, brazos y manos, -sin olvidar la columna, auténtico enlace en escalera o tirabuzón con sus 24 vértebras articuladas-, recorriendo cada parte del cuerpo. Viviremos la pelvis como la fuente de la expansión y del repliegue, del movimiento centrífugo o centrípeto y con el cinturón escapular encontraremos la armonía y la melodía del movimiento de los brazos. 
Nos dedicaremos cada día a activar esos centros, flexibilizarlos y reequilibrarlos. Experimentaremos los múltiples recorridos dados al movimiento: ondas, círculos, espirales, arcos, etc.
Observaremos los diseños corporales que adopta el cuerpo; Cómo se transforman esos diseños, lo que plasma dibujos y formas espaciales donde las distintas partes del cuerpo realizan diversas trayectorias por diferentes planos.
 Observaremos también cómo se trasforman los apoyos respecto al suelo en relación al movimiento; los huecos y o volúmenes que se forman, los diferentes equilibrios y desequilibrios.
Con los ciclos de tensión – distensión comenzamos a vislumbrar los ritmos naturales del cuerpo que se van desarrollando con los impulsos desde los centros energéticos y los recorridos de energía que de ellos se derivan.
También abordaremos la capacidad de independencia segmentaría- articular y la coordinación entre las diferentes partes del cuerpo: en simultaneidad, en alternancia, en sucesión, en contramovimiento, en conmovimiento,…, asentando las bases para el control y dominio del movimiento. 
Nos ocuparemos desde el primer momento, pero cada vez de forma más compleja, de la fluidez y la secuencialidad del movimiento entre diferentes zonas y diversos movimientos. Es decir, la unidad de los movimientos enlazándose como las letras que forman una palabra y las palabras que forman un párrafo. La limpieza de estos movimientos, bien construidos, bien dibujados, sintácticamente bien estructurados, irán transformándose en lenguaje, adquiriendo un significado en relación a la calidad y rítmica empleada.




[1] Su teoría y su práctica son descritas en el libro: Cuerpo en armonía –Leyes naturales del movimiento- Benito Vallejo, J. INDE Publicaciones. Barcelona 2000