LA ABSTRACCIÓN DEL MOVIMIENTO


Fragmento del libro CREATIVIDAD CORPORAL - Composiciones basadas en el trabajo de investigación en Expresión Corporal - Mercedes Ridocci.

La abstracción del movimiento

Es nuestro primer día de curso en el taller. Hacemos memoria del trabajo que realizamos el curso anterior sobre la estilización de acciones, basándonos en la técnica del Movimiento Orgánico. Fue precisamente trabajando sobre ello como surgió “LA BIBLIOTECA”.

Pues bien, este curso quisiera plantear el trabajo sobre la abstracción del movimiento.

La abstracción necesita de la estilización gestual, pero el objetivo en la abstracción es llegar a la esencia de las acciones elegidas, hasta que pierdan su significado concreto, adquiriendo con ello un lenguaje expresivo diferente.

¿Cómo empezaremos?

Cada uno de vosotros elegirá una profesión o cualquier tipo de actividad donde se den un determinado número de acciones.

En principio, las realizareis gestualmente tal cual se desarrollan, como si las estuvieseis “mimetizando”.

Después de que cada uno de ellos, hiciera “pruebas” sobre diferentes profesiones, eligen una en concreto sobre la que desarrollar su trabajo.

Podemos ver por ejemplo como:

C. parece haber elegido mostrarnos a una lavandera, cuando aún no existían las lavadoras automáticas y las manos debían ejercer todas las acciones correspondientes al lavado de las prendas: arrodillada, frota una mano contra otra; extiende su brazo y lo acerca a su cuerpo como si arrastrara una supuesta tela volviendo a frotar; sus manos con resistencia, retuercen; sus brazos sacuden de arriba abajo; incorporándose va “tendiendo” su tela sobre una línea horizontal mas alta que su cuerpo.

P. nos muestra los gestos propios de una costurera. Traza líneas imaginarias en el plano transversal, corta, une piezas, cose, etc.

F. nos expresa con sus gestos a un pintor de brocha gorda. Revuelve una masa con cierta resistencia, desliza su “brocha” de arriba-abajo, de izquierda a derecha, escurre, sacude.

V. parece un oficinista de los de antes, sentado ante una gran máquina de escribir, toda su mesa llena de papeles. Teclea, mete o saca el papel, amontona, rasga, etc.

D. parece tejer con esmero alguna pieza de lana.

Cada uno nos va mostrando la actividad elegida.

Analizamos, de qué Acciones Básicas (LABAN) está compuesto cada gesto:
¿retorcer?, ¿flotar?, ¿deslizar?, ¿presionar?, ¿sacudir?, ¿hendir?, ¿teclear?, ¿golpear?.

Se analiza el ritmo que contiene cada gesto, los grados de intensidad, etc., etc.

Una vez que tenemos claros todos estos elementos, cada uno de ellos estiliza al máximo su actividad.

¿Qué ocurriría ahora si os pido que desarrolléis estas acciones en cualquier lugar del espacio que no corresponda al espacio real de la actividad?

Pondremos un ejemplo: - La lavandera, en lugar de estar arrodillada frotando
la pieza de tela, puede situarla imaginariamente en otro lugar del espacio: arriba, en la diagonal derecha; en la izquierda; a diferentes niveles de altura.

- Tanto el arrastre como las sacudidas y toda las demás acciones estarán condicionadas por el lugar espacial que haya elegido como punto de partida.

- La pieza que “lava” puede ser de pronto muy grande o muy pequeña.

- Puede ser más o menos pesada, utilizando de esta manera diferentes calidades en el movimiento.

Eso sí, os pido que mantengáis los ritmos naturales de las acciones y sus diferentes matices de esfuerzo en la intensidad.

Comienzan a trabajar.

Observo estas bellas “danzas” que tienen lugar. No dejo de maravillarme de cómo partiendo de una actividad concreta, solo por el mero hecho de “transportarla” a otros espacios, adquiere tanto para el que la realiza como para el observador una dimensión expresiva absolutamente diferente. Y no digamos, cuando introducen los cambios de dimensión en el gesto, los cambios en la calidad, los cambios de tempo.

Ya no vemos ni lavandera, ni oficinista, ni modista, ni... Vemos por ejemplo, a alguien que frota sus manos en diferentes lugares, seguido de gestos de arrastre donde su cuerpo se estira, se encoge, se retuerce; vemos frenesí o calma; vemos fuertes o suaves sacudidas; vemos trazos espaciales; vemos música. Respiramos tantas y tantas emociones que no nos resulta fácil concretarlas. Quizá más adelante, ahora no importa.

Otro día.

Hoy me gustaría ir un poco más allá en el proceso de abstracción.

- ¿Qué ocurriría, por ejemplo, si en vez de frotar con las manos, se frotara con los antebrazos?


- ............................................................................ - ¿Y si se frotara una mano contra la mejilla? - ............................................................................ - ¿Y si en vez de arrastrar o sacudir con los brazos se realiza con la columna, con la cabeza, con los codos, con otra parte del cuerpo...? - ............................................................................ - ¿Y si repito una o dos acciones que se continúan varias veces, acelerándola o ralentizándola, cambiando o no el espacio donde se desarrolla, cambiando o no las partes del cuerpo con las que se realizan los gestos?

Imaginad, por ejemplo, cómo puede enfocar nuestra “lavandera” la abstracción de sus primeras acciones: frota con una mano su mejilla. Primero suave y lentamente; poco a poco se acelera y va dando mas intensidad al gesto hasta que su mano presiona y arrastra a la cabeza hacia una dirección determinada, seguido de fuertes sacudidas que desde la pelvis llegan a la cabeza.

¿No es dramático? ¿No muestra cómo partiendo de las acciones de la lavandera, ha creado un nuevo lenguaje expresivo?

Tanto la coherencia en la secuencialidad de las acciones como su rítmica deben mantenerse en un proceso de abstracción. Si esto no ocurriera llegaría un momento en que se perdería la esencia de la actividad de la cual se ha partido.

Como hemos podido ver, a medida que el proceso de abstracción es mayor, el encuentro del alumno con nuevas sensaciones, con nuevos sentimientos, con nuevas formas expresivas, aumenta considerablemente.

Los procesos en la abstracción son casi infinitos, pues dependiendo de la actividad elegida, de la forma en que cada uno busca, encuentra y elige el desarrollo del trabajo, así serán los sentimientos suscitados, la plástica y la musicalidad que nos exprese.